No me equivocaría en lo absoluto al decir que la semilla de Joyería Bona Fide ha estado presente desde mi infancia, ya que desde que era un niño siempre acaparaban mi atención las diversas formas y colores que la joyería clásica y contemporánea ofrecían en cada vitrina, catalogo, revista o el más simple encuentro con las personas.

Resultado de lo anterior es que el año 2020, mientras cursaba mis estudios en alta joyería, decidiera establecer mi taller de trabajo; Con el fin de canalizar en cada pieza confeccionada toda la habilidad y disciplina aprendida durante mi formación como joyero.